Banco de la República / Programas de Prevención y Promoción

Programa de Hipertensión

Cambio de hábitos de vida para el control de la hipertensión arterial

Controlar la hipertensión arterial es un compromiso que debe mantenerse a lo largo de la vida y que implica que el paciente modifique algunos hábitos de vida.

Dejar de fumar, bajar de peso, tener una alimentación acorde con su enfermedad, disminuir el consumo de sal en las comidas, moderar el consumo de alcohol, tener una actividad física aeróbica regular y seguir todo el plan de manejo con los medicamentos formulados son sólo algunos de los cambios que la persona diagnosticada con hipertensión arterial debe realizar para reducir los riesgos como el infarto cardiaco y la trombosis cerebral.

Adicionalmente, es importante que el paciente asista a todas las consultas de control programadas con su médico, pues en este espacio se harán los ajustes necesarios para control adecuado de la enfermedad.

Reducción de peso: Todo paciente con hipertensión debe conocer su índice de masa corporal (IMC), que es una relación matemática entre el peso y la altura. La persona debe estar entre un rango de 18,5 y 24,9. Por esto, los pacientes con IMC mayores o iguales a 25 deben hacer esfuerzo por lograr bajar de peso y llevar el IMC al rango de bajo riesgo. Si esto se logra, hay una disminución de la presión arterial sistólica entre 5 a 20 mm de mercurio por cada 10 kilogramos de peso que la persona reduzca.

Alimentación con enfoque para la persona con hiper tensión arterial: Se recomienda tener una asesoría regular por parte de un nutricionista, quien le recomendará adoptar una alimentación rica en frutas y verduras y baja en grasas de origen animal, principalmente la proveniente de carnes rojas. Una alimentación adecuada puede lograr una disminución de las cifras de tensión arterial sistólica entre 8 y 10 mm de mercurio.

Consumo de sal (sodio): El uso de sal de mesa debe estar dirigido a la preparación de los alimentos que la requieran. Por lo anterior, la persona debe estar pendiente de la cantidad de sal con que se preparan sus alimentos y en la medida de lo posible, sustituirla con especias naturales (limón, pimienta, cebolla, ajo, pimentón, etc.). Recuerde no adicionar sal a los alimentos en la mesa, pues el uso adecuado de la sal está relacionado con una reducción de a presión arterial en 2 a 8 mm de mercurio.

Moderar el consumo de alcohol: Si no consume alcohol, mantenga este hábito. En caso de hacerlo no ingiera más

Actividad física aeróbica regular: Las caminatas, el ciclismo y la natación son las actividades físicas más recomendadas en las personas con hipertensión arterial. Es benéfico practicar cualquiera de estas mínimo cuatro veces por semana y con una duración de 40 minutos en promedio. Los pacientes sedentarios o que regularmente no hacen ejercicio, deben iniciar su rutina con tiempos más cortos e ir subiendo de manera progresiva. Consulte con su equipo de salud para recibir más información de cómo iniciar este proceso. El ejercicio aeróbico regular está asociado a una reducción de las cifras de tensión arterial sistólica de 4 a 9 mm de mercurio.

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