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Programa de Diabetes

Pie Diabético

El pie diabético es la infección, ulceración y/o destrucción de los tejidos profundos del pie, que se relaciona con las alteraciones neurológicas (pérdida de la sensibilidad) y con los distintos grados de enfermedad vascular periférica (mala circulación) en las extremidades inferiores, que afecta a los pacientes con diabetes mellitus.

Es importante tener en cuenta "pie diabético" es diferente al pie de una persona diabética, pues no todos los diabéticos desarrollan esta complicación que depende en gran medida del control que se tenga de la enfermedad, de los factores intrínsecos y ambientales asociados al paciente y, en definitiva, al estado evolutivo de la enfermedad.

¿Cómo puede la diabetes afectar los pies?

Mantener altos niveles de azúcar en la sangre durante un largo período de tiempo puede generar problemas en la circulación de la sangre y en los nervios de los pies.

Lesión de los nervios: Cuando los nervios están dañados no se siente dolor, calor o frío en las piernas y pies. Al no contar con estas sensaciones, es fácil presentar lesiones en la piel que no se perciben, conduciendo así a la formación de llagas o cortaduras que pueden empeorar progresivamente. A la falta de sensación se le llama neuropatía diabética.

Mala circulación en las piernas y pies: Esta situación, conocida como enfermedad vascular periférica, se presenta cuando no hay suficiente flujo de sangre en las piernas y los pies, dificultando la curación de llagas o infecciones. Si usted fuma, se empeoran los problemas de la circulación.

A continuación describimos una muy posible situación que expone la secuencia de formación de lesiones características del pie diabético:

Unos zapatos mal calzados pueden causarle una ampolla, cuyo dolor usted no siente debido al daño en los nervios de su pie. Si la herida se infecta, los altos niveles de azúcar en su sangre alimentan a las bacterias que causan la infección, generando que estas se multipliquen y por tanto, empeorando la situación.

A esto se suma el retraso en la curación de la infección por la mala circulación de la sangre en las piernas y los pies. Incluso, llega suceder que las infecciones extensas nunca sanan y pueden progresar a estados de gangrena. Cuando esto sucede, se muere la piel y el tejido alrededor de la llaga, el área se pone negra y huele mal. En ese caso, puede ser posible realizar una cirugía para cortar (amputar) un dedo del pie, el pie entero o incluso parte de la pierna.

 

Recuerde: consulte inmediatamente si usted detecta cualquier alteración en la piel o sensibilidad de sus pies y mantenga niveles de azúcar en sangre controlados. El exceso de azúcar en sangre daña los nervios y arterias de muchos órganos.

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