Banco de la República / Programas de Prevención y Promoción

Programa de Diabetes

 

Generalidades sobre Diabetes

Definición
La diabetes mellitus tipo 2 es una enfermedad relacionada con el manejo del azúcar (carbohidratos) por parte de las diferentes células del organismo, afecta a millones de personas en el mundo y aunque es incurable, tiene tratamiento. Aparece cuando las células de nuestro cuerpo pierden la capacidad de captar el azúcar desde la sangre para producir energía y en consecuencia, el azúcar se queda circulando en la sangre alcanzando altas concentraciones que conducen progresivamente a lesiones en los ojos, el corazón, el cerebro y el riñón, entre otros órganos que pueden ser afectados. Para captar azúcar desde la sangre, las células deben abrir unos canales que permitan la entrada del azúcar. No obstante, para que estos canales se abran, es necesaria la acción de la insulina, una hormona que es producida por el páncreas.
 
La diabetes se produce básicamente bajo dos escenarios:
 
Escenario No. 1: Se presenta cuando: A) hay una disminución en la producción de insulina y/o el páncreas la produce de manera deficiente; ó, B) los canales de nuestras células no funcionan adecuadamente. A ésta condición se le conoce como diabetes tipo 2, es la mas frecuente (95% de los pacientes diabéticos corresponden a éste tipo) y generalmente ocurre después de los 30 años de edad.
 
Escenario No. 2: Este escenario, que es el menos frecuente, se presenta cuando no hay insulina (5% de los pacientes) y es llamada diabetes tipo 1. Ocurre por una destrucción total o parcial de la fábrica que produce la insulina (células beta del páncreas), que sobreviene por un fenómeno autoinmune (el mismo cuerpo se encarga de la destrucción) que en la mayoría de los casos aparece en la infancia.
 
Signos y síntomas de la diabetes
 
Cuando su médico o enfermera le ha diagnosticado diabetes y no se ha logrado un adecuado control de los niveles de azúcar en la sangre (entre 80 y 120mg/dl glicemia en ayunas), se pueden presentar los siguientes síntomas:
  • Sed excesiva
  • Orinar frecuentemente.
  • Hambre excesiva.
  • Pérdida de peso.
  • Fatiga o cansancio excesivo.
  • Cambios en la visión.
  • Heridas que no sanan o que demorar en sanar.
  • Rasquiña o comezón persistente en la piel.
 
Muchos pacientes no presentan síntomas a pesar de tener niveles de azúcar por encima de lo normal. Por esto y para lograr un óptimo control, es importante realizar las valoraciones con la frecuencia que el médico o la enfermera indique. Igualmente es importante recordar que el éxito del tratamiento depende en gran medida del paciente. Si usted sigue todas las indicaciones y recomendaciones dadas por el equipo de salud, cambia sus hábitos de vida de manera permanente, aprende y acepta consumir alimentos indicados, mantiene una actividad física regular y toma los medicamentos de acuerdo a las indicaciones dadas, su vida podrá ser igual a la de una persona sin diabetes.
 
 
Compromiso de órganos
 
Cuando la sangre mantiene una alta concentración de azúcar y esta condición es continua a lo largo del tiempo, ocurre un daño directo de los vasos sanguíneos y del sistema nervioso, produciendo con mayor frecuencia las siguientes enfermedades crónicas:
 
1.   Enfermedad coronaria (infarto cardiaco).
2.   Trombosis cerebral.
3.   Hemorragia cerebral.
4.   Insuficiencia renal (nefropatía diabética).
5.   Daño a la retina del ojo (retinopatía diabética) o ceguera.
6.   Disminución o pérdida de la sensibilidad en las extremidades (neuropatía diabética).
7.   Pies fríos y adormecidos (pie diabético).